sábado, 5 de diciembre de 2015

Anécdota

 Siendo pequeña, unos 6, 7  años, quedó un hermano muy pequeño a mi cuidado.
Salimos al patio vecinal y yo me senté en una sillita. Él fue y se subió a mis espaldas. No recuerdo cuanto tiempo pasó hasta que me levanté volcando la silla con él,  por lo que se abrió un labio
! La regañina que me cayó pues se me había confiado su cuidado !

Los bárbaros estos mal criados como están encima de destruir se autopremian Y se les consiente,  que pocas broncas reciben siendo lo mínimo ya que lo era para una cría física y mental.

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