El tiempo había pasado,
el tiempo había corrido
y por más que se intentó
que al actor protagonista
que era el nuevo rey faraón
se le riesen las gracias,
se le aplaudiese y loase
se le lanzaban tomates
y más tomates
Tan indigno era el actor principal
que sin vergüenza, pudor
sabiendo no era querido
y no podía forzar a reir,
aplaudir, llorar
! Dame pan y llámame perro
que aquí me voy a quedar !
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