" Mi amado es para mí, y yo soy para mi amado "
Hechos el uno para el otro. De la misma adulta talla por esa correspondencia mutuamente se corresponden
No hay dueño, no hay ama. El posesivo no existe. Existe la mutua confianza, la relajación que supone confiar en el otro por esa su talla moral adulta. Cada uno fiel a si mismo, a los principios, valores morales que uno - a es por ser adulto gracias al conocimiento, luego a los buenos, sanos maestros y su gran verdad, una verdad que hoy recibe un nombre, Neuroplasticidad o plasticidad neuronal.
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